Viajar a Estados Unidos estando embarazada

Publicado: Jun 18, 2021, Editado: Jun 18, 2021 | Tags: Restricciones de visa de EE UU, Inmigración de Estados Unidos, Requisitos ESTA

Las nuevas restricciones de visado dificultan la entrada de embarazadas a Estados Unidos

La Administración Trump ha sido crítica con las extranjeras que viajan a Estados Unidos durante el embarazo para obtener la «nacionalidad por derecho de nacimiento» para su hijo. Según las cifras de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, nacieron en el país en torno a 10.000 bebés de ciudadanas extranjeras en 2017. En enero de 2020, el Departamento de Estado de Estados Unidos (Oficina de Asuntos Consulares) emitió nuevas normas que permiten a embajadas y consulados rechazar las solicitudes de visados B1 y B-2 de mujeres embarazadas si creen que la razón para visitar Estados Unidos es dar a luz en el país con fines de «turismo de parto».

Muchas aerolíneas ya cuentan con políticas que restringen los viajes en las últimas etapas del embarazo. La mayoría de las compañías permite viajar hasta la semana 36, aunque la fecha límite puede ser inferior en algunas. Las normas varían entre las aerolíneas y también hay diferencias entre viajes nacionales e internacionales. Las mujeres que viajan a Estados Unidos estando embarazadas también deben cumplir con los requisitos de inmigración.

Embarazo y ley de inmigración estadounidense

Las leyes de inmigración de Estados Unidos consideran igual el embarazo que otros problemas médicos. Eso significa que si entra en Estados Unidos con un visado B-2, debe tener un seguro médico privado o fondos suficientes para pagar cualquier atención médica que pueda necesitar. Dar a luz en Estados Unidos puede ser caro. Por ejemplo, un parto sencillo sin complicaciones puede costar en torno a 10.000 dólares.

En enero de 2020, entró en vigor una enmienda significativa de la normativa de los visados. La nueva normativa restringe la aprobación de visados de turista B-2 a mujeres embarazadas. El objetivo es evitar la práctica de viajar a Estados Unidos para dar a luz y que el niño pueda obtener automáticamente la nacionalidad estadounidense.

El cambio de normativa no afecta a nadie en el proceso de obtener una tarjeta verde (residencia legal permanente) o visados temporales de no inmigrante como visados de empleo H-1B, visados académicos F-1 y visados de estudiante M-1. Las personas que viajan a Estados Unidos con visados obtenidos previamente también están exentas, al igual que los ciudadanos de países que participan en el Programa de exención de visados.

Con las nuevas restricciones, se considera que una mujer que solicita un visado B-2 cuya fecha de vencimiento coincide con el período de validez de su visado, viaja a Estados Unidos con la intención de obtener la nacionalidad para su hijo. Para obtener un visado con éxito, una mujer embarazada deberá demostrar una razón válida para visitar el país o demostrar que regresará antes de la fecha de vencimiento. Si tiene alguna prueba documental para respaldar su caso, se le solicitará en la entrevista para el visado.

Aún es posible que una embarazada obtenga un visado de turista para recibir tratamiento médico en Estados Unidos, por ejemplo, si necesita atención especializada. La solicitante deberá demostrar que un médico estadounidense acordó ofrecerle el tratamiento requerido y que tiene fondos suficientes para pagarlo.

Control previo de las viajeras embarazadas antes de embarcar en un vuelo a Estados Unidos

Las aerolíneas internacionales son responsables de pagar su viaje de regreso si se le deniega la entrada al país de destino. Por lo tanto, realizan controles previamente a los pasajeros para determinar si cumplen con los requisitos de entrada del país de destino. Si las aerolíneas no realizan estos controles, pueden recibir multas considerables.

Si una mujer está visiblemente embarazada, se le puede solicitar documentación que demuestre que regresará antes de la fecha de parto o que tiene medios para pagar la atención médica en Estados Unidos. A las aerolíneas les preocupa el riesgo de que una mujer se ponga de parto durante el vuelo y los problemas de organizar un vuelo de regreso urgente si se le deniega la entrada.

Evaluación al llegar a un aeropuerto de Estados Unidos

A su llegada a un aeropuerto de Estados Unidos, los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) realizan una evaluación a las embarazadas. CBP puede cuestionar la capacidad de la viajera embarazada para pagar los costes médicos asociados con el parto en Estados Unidos. Cuanto más cerca esté su fecha de parto, más se fijarán los oficiales de CBP en su estado financiero.

Por ejemplo, si está de 24 semanas y planea quedarse en Estados Unidos durante un par de semanas, es probable que se le permita entrar, sobre todo si ya ha visitado el país anteriormente y ha respetado las condiciones de su visado. Pero si está embarazada de 32 semanas y planea quedarse durante tres semanas, el riesgo de ponerse de parto durante ese tiempo es mayor, por lo que CBP le exigirá que demuestre tener un seguro médico adecuado o que puede pagar el tratamiento médico.

La evaluación de CBP también se lleva a cabo en Toronto y otras ciudades extranjeras con autorización previa de CBP. Esto significa que la inspección de inmigración estadounidense se lleva a cabo antes de embarcar en el vuelo a Estados Unidos.

Control al llegar a una frontera terrestre de Estados Unidos

CBP tiene en consideración los mismos factores cuando una mujer embarazada entra en Estados Unidos por una frontera terrestre. Es más probable que vean a viajeras embarazadas cerca de la fecha prevista de parto que los agentes en los aeropuertos porque las aerolíneas deniegan el permiso para volar a las mujeres en la última etapa del embarazo. En una frontera terrestre, una mujer puede afirmar que quiere entrar en Estados Unidos solo durante un día para visitar a familiares o para ir de compras.

Si los oficiales de CBP en una frontera terrestre deniegan la entrada a una mujer embarazada, no les resulta tan problemático detenerla y luego repatriarla, porque la mayoría de los viajeros llegan en automóvil y pueden ser procesados con rapidez.

Posibles consecuencias a largo plazo de la denegación de la entrada a Estados Unidos debido al embarazo

Que se le deniegue la entrada a Estados Unidos durante el embarazo puede tener consecuencias importantes.

  • Si viaja a Estados Unidos desde un país del VWP, ya no podrá utilizar el Programa de exención de visado.
  • Si se le deniega la entrada con un visado de visitante, un visado B-2 por ejemplo, es probable que tenga que solicitar otro visado la próxima vez que desee viajar a Estados Unidos. Puede que no se lo concedan y se le impida la entrada a Estados Unidos durante 3 años más, debido a que se le denegó la entrada con anterioridad.
  • Si está embarazada y ha dado a luz en Estados Unidos anteriormente, probablemente le preguntarán si pagó la atención médica en esa ocasión. Si no lo hizo, es probable que no pueda entrar.

Conclusión

Por estas razones, si planea viajar a Estados Unidos en las últimas semanas de embarazo, es esencial asegurarse de que puede pagar la atención médica por sí misma o dispone de un seguro médico que pague todos los costes asociados. No seguir la guía de CBP o la ley de inmigración de Estados Unidos al viajar durante el embarazo puede tener consecuencias duraderas a la hora de entrar en el país.

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La ESTA (sistema electrónico de autorización de viaje) es una autorización de viaje obligatoria para viajeros que lleguen a Estados Unidos por mar o aire para una estancia inferior a 90 días, por motivos de turismo, tránsito o negocios.

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